‘Pelo malo’, ganadora de la Concha de Oro del Festival de San Sebastián

PELOMALO

Se ha dado la sorpresa. Una grata sorpresa, dicho sea de paso. La película venezolana Pelo malo, de Mariana Rondón, se ha erguido como gran triunfadora del Festival de Cine de San Sebastián 2013 al ganar el prestigioso premio de La Concha de Oro. Curiosamente, el premio Sebastiane, galardón que se otorga a la mejor película de la categoría de películas LGTB, se lo ha llevado la Dallas Buyers Club de Jean-Marc Vallée, otra película de clara denuncia social que en este caso trata la escabrosa temática del sistema sanitario estadounidense de los años 80 y el Sida.

Pero retomando el tema de este artículo… ¿qué ha hecho Pelo malo para llevarse la máxima distinción del certamen?¿De qué va? Una explicación rápida sería que nos cuenta la historia de Junior, un niño de 9 años que quiere alisar su desaliñado pelo para quedar “como un cantante de pop” en la foto del anuario del colegio. A su madre Marta, una mujer chapada a la antigua, no le hace ninguna gracia que su hijo sea tan coqueto. Los negros cabellos de Junior son el pelo de la discordia, “el pelo malo”, de ahí el título de la película.

Así de primeras, la sinopsis puede inducir al error de pensar que el argumento es una soberana memez insustancial, y de hecho, los detractores del film venezolano esgrimen ese mismo argumento en su contra; pero nada más lejos de la realidad, Pelo malo es un relato triste e intimista de una madre y un hijo que no se ponen de acuerdo en algo que a primera vista puede parecer tan simple como cuál debe ser el peinado del crío, sin ser la madre consciente de todo lo que le supone a su hijo llevar el pelo de una forma u otra.

En el arte del cine del “no te cuento nada pero al mismo tiempo te lo cuento todo” uno debe ser hábil y saber cómo hacer la cosas. Pocas películas evocan tantos sentimientos y dan tanta información con un simple plano, y lo cierto es que Mariana Rondón se ha salido con la suya.
Via: Cáscara amarga

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