Orbiguia Edición Julio 2013: Buscando una Estrella, del ambiente al estrellato

Terminó junio y con él se siguen yendo las esperanzas que en Venezuela la comunidad LGBTI obtenga reconocimientos y derechos que en otros países vecinos se están sucediendo velozmente. Nuestro país se ha quedado rezagado respecto a la comunidad sexodiversa, y cuando se habla de ella es en función de apoyos políticos y no de inclusión, como debería ser.  Un gobierno con algunos altos funcionarios que si no son homofóbicos, se expresan con desprecio del género. Y una dirigencia o activismo LGBTI a base de protagonismos e intereses particulares que de paso, se encuentra profundamente dividida, son motivos para saber el porqué no se avanza al respecto. Al momento de escribir estas líneas aún no se había efectuado la XIII Marcha del Orgullo LGBT de Caracas, pero todo indicaba que no iba a haber una marcha, sino dos al mismo tiempo, producto de la división de los colectivos por motivos antes expuestos.  Unos saldrían del ya tradicional Parque del Este, renombrado hoy en día como Francisco de Miranda y otros saldrían desde el centro de la ciudad, concretamente desde la Plaza Diego Ibarra del CSB, con una ruta que se hiciera sentir a través de distintos ministerios e instancias del gobierno. Creemos (o suponemos) que nuestros intereses  como colectivo son los mismos,  por lo cual no entendemos la división. Y menos aún, no entendemos  las exclusiones entre los mismos colectivos organizadores. Nos hacemos una gran interrogante:  ¿Una marcha del orgullo es una marca registrada que pertenece a una sola persona o agrupación?

01_portada_julio

Terminó junio y con él se siguen yendo las esperanzas que en Venezuela la comunidad LGBTI obtenga reconocimientos y derechos que en otros países vecinos se están sucediendo velozmente. Nuestro país se ha quedado rezagado respecto a la comunidad sexodiversa, y cuando se habla de ella es en función de apoyos políticos y no de inclusión, como debería ser.  Un gobierno con algunos altos funcionarios que si no son homofóbicos, se expresan con desprecio del género. Y una dirigencia o activismo LGBTI a base de protagonismos e intereses particulares que de paso, se encuentra profundamente dividida, son motivos para saber el porqué no se avanza al respecto. Al momento de escribir estas líneas aún no se había efectuado la XIII Marcha del Orgullo LGBT de Caracas, pero todo indicaba que no iba a haber una marcha, sino dos al mismo tiempo, producto de la división de los colectivos por motivos antes
Por fortuna vimos en el camino otros ejemplos. En Margarita se sigue marchando, en Mérida se marchó por vez primera desbordando todas las expectativas, en Barquisimeto no se marcha pero se hace una concentración y en Maracay por vez primera se hizo un intento de marcha y uno de concentración, por cierto el mismo día y aisladas ambas actividades una de la otra. Y el 14 de julio próximo veremos a Maracaibo y Valencia dar un ejemplo de unión y organización con sus IV y III Marchas del Orgullo que prometen en un futuro opacar por completo a la ciudad capital, por aquello de que todo imperio tiene también su caída… ¡Hasta la próxima!expuestos.  Unos saldrían del ya tradicional Parque del Este, renombrado hoy en día como Francisco de Miranda y otros saldrían desde el centro de la ciudad, concretamente desde la Plaza Diego Ibarra del CSB, con una ruta que se hiciera sentir a través de distintos ministerios e instancias del gobierno. Creemos (o suponemos) que nuestros intereses  como colectivo son los mismos,  por lo cual no entendemos la división. Y menos aún, no entendemos  las exclusiones entre los mismos colectivos organizadores. Nos hacemos una gran interrogante:  ¿Una marcha del orgullo es una marca registrada que pertenece a una sola persona o agrupación?

Compárte
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •