#OPINIÓN: El flashmob oficialista en la Asamblea

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Este 23 de octubre, mientras la Asamblea Nacional llevaba a cabo una sesión extraordinaria para declarar la ruptura del orden constitucional enVenezuela, a raíz de la suspensión del Referendo Revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro, un grupo de afectos al oficialismo irrumpió violentamente en el Hemiciclo. Los exaltados, interrumpieron la sesión creando caos. Y ello sin que aparentemente la Guardia Nacional hiciera nada para preservar el orden y el respeto.

A la hora fueron desalojados y los diputados pudieron reanudar la sesión. Pero el objetivo fue logrado. Nuevo escándalo mediático para subir otro punto de crispación en una sociedad que vive con los nervios de punta.

Algo llama la atención en los videos dentro del Hemiciclo que captaron el suceso. Es la aparición de nada menos que tres banderas de la comunidad LGBT ondeando en medio de la turba vociferante. También son visibles en el video que capta al grupo entrando a la carrera en los jardines del Capitolio. Ninguna otra enseña se hizo ondear, aparte de algún tricolor y alguna pancarta alusiva al PSUV.

¿Qué se quiere dar a entender con esta exhibición exagerada y notoria de la bandera multicolor en una protesta antiparlamentaria? Cualquier ciudadano LGBT en este país tendría que hacerse la misma pregunta: ¿qué es eso tan concreto que ha hecho este régimen por la comunidad LGBT para “defenderlo” en contra de la Asamblea?

De hecho, al observar los distintos videos, se tiene la impresión de un simulacro previamente ensayado y cuidadosamente desplegado. Algo así como los eventos tipo flashmob que se escenifican en lugares públicos del mundo para sorprender a las masas. Sólo que acá incluyó personas heridas y equipos de comunicación dañados.

Derechos LGBT no son ideología

La recién estrenada Capitolio TV recogió testimonios de que los agresores fueron llevados en transporte para la performance. Nada nuevo para oídos acostumbrados.

Que existen grupos LGBT que son afectos al gobierno no es ningún secreto para nadie. Y están en su derecho. Lo que no termina de entenderse es el desmesurado protagonismo de representantes LGBT en una manifestación violenta, absurda e inaceptable en contra de una resolución de la Asamblea, elegida por el voto de una mayoría ciudadana. La misma Asamblea que ha dado pasos firmes, si no definitivos, para empezar a erradicar la injusticia homofóbica aquí.

La bandera multicolor es un símbolo universal de la libertad, la tolerancia y la diversidad sexual. No es el símbolo particular de ningún colectivo apoyado por el régimen.

La Fundación Reflejos de Venezuela, como organismo de defensa de los derechos humanos, rechaza enérgicamente cualquier manifestación de violencia en contra de un poder público legítimamente constituido. Y está absolutamente clara en que dos o tres alborotadores ?o cuarenta, tanto da? pagados para ondear la bandera LGBT, no representan el sentir de toda la comunidad LGBT venezolana.

En el contexto venezolano, ideologizar un movimiento por los derechos homosexuales es perder la esencia de la libertad.

Fundación Reflejos de Venezuela

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