La vida de quienes tienen que esconder su homosexualidad en 10 fotografías

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La sharia es la norma legal bajo la que se rigen los países islámicos, aquellos que tienen a Alá como su dios. En 7 de las naciones que profesan el Islam a nivel mundial, ser homosexual está prohibido. La pena contra este acto “transgresor” a la naturaleza y hacia Alá, principalmente, se castiga con la muerte. La lapidación es una de las penas más recurrentes en las que de manera cruel las personas que sufren de intolerancia terminan su vida. Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Mauritania, Somalia, Sudán del Sur y Yemen son los países que conforman esa penosa lista de intolerancia y degradación contra la libertad humana. Irán, por ejemplo, castiga de la manera más “benévola” a los gais que son sorprendidos besándose: los azota sin importar si son hombres o mujeres. En Mauritania van más allá: son apedreados hasta la muerte.

Jamaat-e-Islami, un partido político-religioso de extrema derecha pakistaní, establece como justificación para estos actos de intolerancia que el Corán destaca que la homosexualidad es algo prohibido, criminal y antinatural. La realidad es que esta lectura o interpretación es muy subjetiva, ya que el Corán propiamente no señala de manera directa ninguna condena de ello. Parece que todo se trata de una postura que busca establecer filosofías de ultraderecha y “buenas costumbres”.

Dicha mentalidad lo único que consigue es crear una angustia creciente entre las personas que pertenecen a la comunidad gay. Una de las modelos que aparecen en la presente serie fotográfica se llama Saadiya, cuyo testimonio es claro acerca de lo complicado que era para ella tener que enfrentar esta situación: «Solía ??pensar que era algo negativo, pero cuanto más aprendí de mí y sobre la comunidad queer, aprendí que somos como todos los demás. Tenemos las mismas necesidades que otras personas. Tenemos el mismo derecho que todos los demás».

Argelia es otra de las naciones intolerantes con el tema de la homosexualidad: en 1980, el poeta gay Jean Senac fue asesinado de manera cruenta debido a sus preferencias sexuales. Es fácil suponer que los hombres y mujeres homosexuales que han nacido en los países mencionados vivan escondidos ante el miedo de sufrir la máxima pena que sus naciones aplican a personas como ellos. Muchos prefieren vivir su sexualidad en secreto, ocultándola a familiares y amigos por temor a ser rechazados o incluso denunciados. Una minoría cada vez más creciente opta por salir de su país ante la presión vivida.

Jóvenes musulmanes salen de sus naciones por los motivos antes mencionados o también para estudiar una carrera universitaria o simplemente porque sus familias deciden establecerse en territorios lejanos. Por desgracia, a veces ni siquiera el exilio garantiza la seguridad de expresarse en libertad, pues sus mismos connacionales los rechazan si se enteran de sus preferencias sexuales. El panorama es injustamente desalentador.

Muchos logran encajar este tipo de golpes con base en determinación y coraje, mientras que otros tardan más en superarlos. Es obvio que el dolor de no poder vivir libres cause estragos en ellos. Cargar con el estigma que su religión y su país de origen les han adjudicado no es algo fácil, más bien todo lo contrario, se vive una pena de manera permanente que en muchos caso es rematada por el rechazo social.

La fotógrafa Lia Darjes se ha dado a la tarea de darle rostro, voz y libertad a individuos o parejas de tendencias homosexuales que viven lo anteriormente descrito. Todos ellos habitan en países occidentales como Inglaterra, Estados Unidos, Alemania o Canadá desde donde han encontrado una relativa paz para vivir de manera tranquila y abierta, algo impensable en sus naciones de origen.

Conoce el resto de la obra de Darjes en su cuenta de Instagram y su página oficial.

Vía culturacolectiva

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